jueves, 17 de enero de 2013

Los efectos de la música en los bebés prematuros


Cuando un bebé nace prematuramente, es decir, al menos a las tres semanas antes de la fecha prevista, muchos de sus órganos y sistemas no se encuentran maduros. Es un bebé que puede tener problemas en su ritmo cardíaco, dificultades respiratorias, circulatorias y renales, presentar bajo peso, y encontrarse más propenso a sufrir enfermedades o incluso a no sobrevivir.

 

La música cuida de los bebés prematuros

 

Bebé prematuro


Cada día son más los bebés que nacen antes de tiempo, y la recuperación requiere mucho tiempo y dedicación. Considerando esta situación, March of Dimes (Organización no lucrativo dedicada a promover la salud en el embarazo y los bebés), realizó un estudio con 500 mil nacimientos prematuros, en los que se utilizó los efectos y beneficios de la música como alternativa terapéutica para su salud. Se observó que con los cuidados necesarios y alternativas como la musicoterapia, la salud de los bebés prematuros había mejorado notablemente.

De hecho, en algunos hospitales ya se usa la música clásica o instrumental como parte de la terapia. Algunos van a más, suelen utilizar las canciones de cuna y otros sonidos agregados como el de los latidos de corazón o el sonido del útero. La música tranquiliza la mente y cada uno de los órganos del bebé prematuro, haciendo con que la probabilidad de que él sobreviva (hoy de un 70 por ciento), aumente.

La música ayuda a reducir algún dolor, a estabilizar el sueño y la frecuencia cardíaca de los bebés, a que ganen peso y se sientan más seguros en el ambiente del hospital. Además, la música ayuda a disminuir el estrés de los padres y del personal médico. Y eso que la música no es aconsejable solo durante el tiempo en que el bebé esté en el hospital. Es importante que cuando el bebé se vaya a casa, los padres continúen estimulándole con una música tranquila y relajada.

Con la música, los bebés comerán y dormirán mejor, estarán más relajados y libres de estrés. La música acelera o retarda el ritmo cerebral, la circulación, respiración, digestión y el metabolismo; incrementa o disminuye el tono y la energía muscular; altera el sistema inmunitario; e incrementa la actividad neuronal en las zonas del cerebro implicadas en la emoción. La música también puede despertar, estimular y desarrollar diversas emociones y sentimientos. Incita y favorece la expresión, estimula la concentración y la memoria, y favorece el aprendizaje, así como el desarrollo y el crecimiento de los bebés.



viernes, 4 de enero de 2013

La placenta, esa gran desconocida

 La placenta es el órgano a través del cual el bebé obtiene el alimento y el oxigeno que necesita para vivir y crecer en el útero. Su labor es fundamental pero las mujeres no sabemos demasiado de ella. Unos apuntes sencillos para ilustrar como es y cómo funciona:

  • Se desarrolla de las mismas células provenientes del espermatozoide y el óvulo que dieron lugar al feto. Comienza a formarse en la segunda semana, y evoluciona hasta el tercer-cuarto mes, cuando ya está totalmente formada y diferenciada.
  • Existen distintos tipos de placenta entre los mamíferos, pero la humana es de tipo hemocorial (o discoidal), lo que quiere decir que el tejido fetal penetra el endometrio hasta el punto de estar en contacto con la sangre materna. Se trata de un órgano compartido, es tanto de la madre como del bebé y a través de él circulan partículas de ambos en ambas direcciones. Sirve de filtro pero hay sustancias que consiguen penetrar en la placenta como por ejemplo las drogas, por eso muchos medicamentos están prohibidos en el embarazo. Este tipo de placenta es el modelo más exitoso para hacer frente al elevado coste energético que implica el desarrollo del cerebro fetal.
  • Tiene forma de galleta redonda y aplastada, es mucho más fina que otros tipos de placenta, puesto que sólo tiene tres capas (sincitiotrofoblasto, conjuntivo y endotelio vascular fetal). La membrana placentaria va perdiendo grosor con el curso del embarazo y se va haciendo, más propensa a los intercambios.
  • El tipo de placenta y el grosor de la membrana o barrera placentaria están muy relacionadas con el paso de sustancias de la madre al feto, así, existe una clara relación, inversamente proporcional al grosor de la placenta, en el paso transplacentario de ciertas sustancias. La madre proporciona al feto oxígeno, agua y principios inmediatos; y el feto cede a la madre el dióxido de carbono procedente de la respiración, y otros metabolitos (por ejemplo, la urea). Pero también se ha descubierto recientemente que células madre del embrión pasan a través de ella al torrente sanguíneo de la mujer lo que tiene un efecto rejuvenecedor pues debido a su origen fetal poseen una gran capacidad regenerativa.
  • La placenta suele ubicarse en la parte superior del útero. Sólo entre las semanas 16 a la 20 puede establecerse si su ubicación es anormalmente baja o no, de ser así se la denominaría  placenta de inserción baja.
  • La placenta previa indica la relación de la posición de la placenta con el orificio interno del cuello uterino y una zona llamada segmento uterino inferior, y este último no inicia su formación hasta la semana 28, por lo que no se puede establecer esa relación antes de dicha semana. Antes de esa fecha es imposible determinar si es una placenta previa. El 80 % de las placentas de inserción baja al final de la gestación no serán placentas previas, debido a la "migración placentaria", que es el desplazamiento de la placenta a la porción superior del útero por la elongación del segmento uterino inferior que de una longitud de 0,5 cm en la semana 20 pasa a más de 5 cms al final de la gestación. El tratamiento suele ser expectante hasta el desarrollo fetal, la indicación es la realización de una cesárea programada, incluso en la placenta previa periférica, a pesar de ser compatible con un parto vaginal para evitar posibles complicaciones.
  • Otro tipo de placenta es la placenta accreta que penetra excesivamente en la pared uterina y que se encuentra muy adherida a ella. De la misma manera, la placenta increta y percreta son placentas que penetran aun más en el músculo uterino o en la pared uterina y que, a veces, se extienden a estructuras próximas como la vejiga. En estos trastornos, la placenta no se separa totalmente del útero como debería hacerlo cuando la mujer da a luz al bebé, lo cual puede producir una hemorragia peligrosa después del parto vaginal. Por lo general, la placenta debe extirparse quirúrgicamente para detener la hemorragia y, con frecuencia, es necesario realizar una histerectomía (extirpación del útero). Cuando se diagnostica placenta accreta antes del nacimiento, suele realizarse un parto por cesárea seguido inmediatamente por una histerectomía para reducir la pérdida hemorrágica y otras complicaciones en la madre. En algunos casos, puede recurrirse a otros procedimientos quirúrgicos para salvar el útero.
  • La placenta además segrega sus propias sustancias para crear el mejor entorno para el feto hasta que esté listo para nacer. Las más conocidas y relevantes son: Gonadotropina coriónica humana (hCG), la progesterona y el lactógeno placentario humano (hPL).
  • La placenta es un órgano efímero, es decir que tiene una duración determinada, esto es lo que dura el embarazo. Por eso a medida que se acerca la fecha del parto es normal que la placenta comience a envejecer. A través de la ecografía doppler se controlan las arterias umbilicales para asegurarse de que el flujo de sangre y por ende los nutrientes y el oxígeno están llegando adecuadamente al bebé. De esta manera se puede comprobar que el bebé está recibiendo lo que necesita para vivir en el útero a pesar de que el embarazo se esté prolongando y que la placenta sigue cumpliendo su función a pesar de su envejecimiento.
  • La verticalidad y la estimulación del pezón- a través de la primera toma del bebé-, así como el calor favorecen el alumbramiento de la placenta.
  • La placenta penetra en el útero materno por lo que en el momento de su salida se produce una pérdida de sangre por los vasos sanguíneos maternos que quedan abiertos en la zona donde la placenta estaba anclada. Para cerrar esas salidas de sangre, el útero se contrae y reduce su tamaño para lo cual es fundamental el contacto piel con piel con el bebé y su succión del pecho pues estimula la producción de oxitocina y las consiguientes contracciones de útero.
  • La salida de la placenta humana no es inmediata a la salida de la cría, como ocurre en otras especies, si no que puede demorarse hasta una hora o más. 
 
 

jueves, 20 de diciembre de 2012

Chupete y lactancia materna




El uso del chupete se encuentra muy arraigado en las sociedades desarrolladas, ya que calma el llanto de un bebé, ayuda a conciliar el sueño y reduce el estrés y el dolor en procedimientos desagradables.

Muchos profesionales sanitarios y la sociedad en general piensan que son inofensivos e incluso beneficiosos y necesarios para el desarrollo del lactante. Su utilización es motivo de controversia entre los profesionales que recomiendan o desaconsejan su uso basándose algunas veces en experiencias personales y no siempre en pruebas científicas. Sin embargo, su uso se ha relacionado con acortamiento del tiempo de amamantamiento y dificultades en la lactancia. Otros beneficios del chupete, bien estudiados y demostrados, están relacionados con su efecto analgésico y con el estímulo de la succión no nutritiva en niños prematuros y a término.

El debate sobre su utilización o no es, actualmente, motivo de controversia pero es importante que los profesionales de la salud y los padres conozcan los riesgos y beneficios que conlleva el uso del chupete en relación a la lactancia materna. 


Revisión de la evidencia: uso del chupete y lactancia materna
  
La leche materna es el alimento de elección del lactante humano, de forma exclusiva durante los primeros 6 mes y junto con otros (complementarios) hasta los 2 años o más, según deseen mutuamente madre e hijo.

Entre los factores que tradicionalmente son considerados nocivos para la lactancia materna se encuentra el chupete. Esta situación queda recogida en el paso 9 de la Iniciativa Hospital Amigo de los Niños, que indica “No dar a los niños alimentados al pecho tetinas o chupetes artificiales” .

Se han alegado varias teorías para explicar la asociación entre el uso del chupete y los resultados negativos respecto a la lactancia materna . Algunos consideran que al satisfacer la necesidad de succión con el chupete, disminuye el estímulo y el vaciado del pecho materno, lo que conduce a una disminución de la producción láctea que podría condicionar un destete precoz. Otros autores encuentran una relación con el aumento de dificultades en el enganche y con alteraciones en el mecanismo de succión: el llamado “síndrome de confusión” 3 y, por último, algunos autores como Kramer 4 especulan que el uso del chupete no sea la verdadera causa del destete sino que se trate de un marcador de dificultades en la lactancia o de una escasa motivación para lactar.

En el documento sobre evidencia científica de los 10 pasos se hace referencia a estudios observacionales que demuestran una fuerte asociación entre el uso del chupete y el abandono precoz de la lactancia .

Algunos expertos han observado una relación dosis respuesta en el sentido de que a mayor utilización del chupete menor duración de la lactancia materna.


Recomendaciones del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría sobre el uso del chupete

El Comité de Lactancia Materna de la AEP reconoce que en el momento actual hay una controversia importante en cuanto al uso del chupete y por ello hace las siguientes recomendaciones:

Debe recomendarse la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida; En los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante los primeros días de vida y no desaconsejarlo cuando la lactancia materna está bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida.

Los profesionales deben conocer que en ocasiones el uso del chupete es un marcador de que existen dificultades en la lactancia, por lo que deben identificar estas situaciones y adquirir las habilidades necesarias para ayudar adecuadamente a las madres, tanto con la técnica de la lactancia como infundiéndoles confianza en sí mismas.

Para evitar otros efectos adversos del uso del chupete se recomienda, en todos los  niños, limitar su uso hasta el año de vida, lo cual incluye las edades en las que el lactante tiene más necesidad de succionar.

Los profesionales de la salud deben conocer que, además del chupete, existen otras maniobras para calmar a un bebé como son el contacto piel con piel y otros métodos de succión no nutritiva; Corresponde a los profesionales de salud proporcionar a los padres una información equilibrada, no sesgada, sobre la evidencia disponible de los beneficios y perjuicios del uso del chupete que les ayuden a adoptar sus decisiones. Los responsables son en último término los padres.

Es necesario seguir investigando para comprender mejor el papel de los chupetes en su posible interferencia en la duración de la lactancia o en la aparición de problemas con la misma y estudiar las diferencias de su efecto en las diferentes culturas y tipos de mujer. 


Recomendaciones de otras Sociedades e Instituciones

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que en los niños alimentados al pecho el uso del chupete se posponga hasta la edad de 1 mes, para lograr que la lactancia materna quede bien establecida.

La AAP recomienda retirar el chupete al año de vida para evitar otros efectos adversos derivados de la utilización del chupete.

La Liga de la Leche Internacional (LLI) reconoce que el chupete puede suponer un riesgo para los bebés amamantados y recomienda que se evite su uso hasta que la lactancia esté bien establecida (3-4 semanas), y que no se ofrezca un chupete a los recién nacidos que tienen problemas de agarre o para satisfacer su instinto de succión. Sin embargo, reconocen que hay momentos en que un chupete puede sustituir el pecho de la madre y puede reconfortar a un bebé que, por una u otra razón, está demasiado alterado o nervioso para mamar.